miércoles, 24 de junio de 2015

¿POR QUÉ NO SOY FELIZ?

Por Fiorenzo Campeotto L.

        

            Conversando con una amiga me dijo: “como motivador quizás no tienes moral en hablar de la felicidad, porque apuesto que no en todo eres realmente feliz como lo dice en tus artículos,  conferencias o talleres que dictas.” Le respondí, “puedo no estar feliz en un momento dado con algún factor de mi vida personal bien sea en el matrimonio, campo laboral o profesional, salud física o psicológica; repito en un momento dado, pero eso no me impide vivir, por lo tanto, sentir la felicidad.

Ella respondió: “¿Cómo  vivir y sentir la felicidad si no eres feliz?”.

Le dije: “Sentir la felicidad es estar bien con algo, es lograr el estado de satisfacción por algo bueno en la vida. Así que por ejemplo, si no me siento feliz con mi relación de pareja, eso no me impide a que yo sienta la felicidad, hasta analizar y corregir las causas que impiden ser feliz con mi pareja. O nos corregimos ambos o habrá que tomar una decisión de mutuo acuerdo para darse una oportunidad que implica reflexión, madurez y cambio para el bien de los dos”.  

Además, proseguí diciendo, la felicidad es un estado relativo de todo ser humano y no absoluto. Está en una constante dinámica y proceso transformador del individuo. Ni el más Santo de los santos fue absolutamente feliz en su vida, pero sí logro un estado relativo de felicidad en todo su ser y vida.

Me preguntó ¿cómo es eso?

Pues bien, aquí está la respuesta desde la visión filosófica de la felicidad. Según el filósofo de la antigua Grecia, Aristóteles, nos dice que una de las dimensiones éticas del hombre es, forma imperativo, realizar un estilo y modo de vida que nos ayude a conseguir la felicidad. Así que esa es la ley de la Vida ser Feliz, no hay otra.

Ser feliz es hacer el Bien; si hago el Bien, entonces, le estoy dando sentido a la Vida; dar sentido a la Vida es tener claro cual es mi norte en el cual están proyectadas todos mis pensamientos y actitudes para lograr la autorrealización. Las personas que actúan de manera equivocada y no dentro de los parámetros del Bien, no pueden decirse que son felices. Además, es ley de la vida que todo las acciones que hacemos son duplicables, iniciándose desde nuestros pensamientos y finalizando con nuestras actitudes.

Por lo tanto te preguntarás, si esa es la tendencia imperativa de todo ser humano, un fin en buscar el bien y, por ende, ser feliz, entonces ¿en qué consiste la felicidad?

            Comparto la definición que nos da Marciano Vidal en su Libro Moral de Actitudes. La felicidad  es una tendencia integradora de todo el individuo en sí. No me siento feliz por parte o pedacitos, sino todo mi ser y en todos mis aspectos. Consiste en un estado propio del ser humano sustentada en mis aspiraciones o proyecto de vida el cual se ha logado su realización plena. 

            Por tal razón, no podemos conocer en qué consiste la felicidad si no  se conoce el “Sentido de la Vida”. Desconociendo esta parte, puedo decir que estamos desperdiciando nuestro propio sentido de existencia, nuestra propia esencia de ser. El epicentro de la Vida está radicado en el  conocimiento y realización del Bien. No hay otra manera, así lo manifiesta nuestros filósofos a través de su pensamiento en la historia de la humanidad.

            Aristóteles nos dice que la felicidad es un bien de autosuficiencia y, por ende, no 
se sustenta en otro estado de cosas. Es decir, la felicidad es propia de cada ser individual, es autóctona en cada persona y no depende de otros factores sino de mi propia decisión. Por consiguiente, completando la respuesta a mi amiga, le digo teniendo claro mi sentido de vida y  mi misión en ella, me conduce a conquistar la felicidad; lo demás son elementos secundarios.

            En conclusión, la felicidad está en cada uno de nosotros, es nuestro fin de la existencia, es tener en claro el Sentido de Vida, si crees que no eres feliz, entonces empieza a descubrir el sentido de tu Vida y date una oportunidad de conquistar la felicidad; la vida es corta y todos tenemos derechos a Vivir y sentir la felicidad. No malgaste tu tiempo en pensar que no lo eres, Vive y disfrutas, sonríe y goza con el Bien y verás que si eres Feliz.



 …Y no olvides que tú y yo estamos andando en el camino del Éxito…

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jueves, 28 de mayo de 2015

LOS SUEÑOS DEL DOLOR NOS IMPULSAN AL ÉXITO.

      Por Fiorenzo Campeotto L.  


Escuche decir a una pareja de conferencistas en un seminario patrocinado por una empresa de multinivel, los motivos que les conllevaron a realizar el negocio del marketing o mercadeo en red. Ciertamente, esta pareja en dicha corporación habían alcanzado un nivel muy importante de liderazgo. Pero lo más impactante, a mi parecer,  fue cuando la dama, de profesión docente, expuso sus razones, aún con lágrimas en los ojos,  que le motivaron alcanzar sus sueños hecho realidad. Estos sueños lo llamo “los sueños de dolor”.
Primeramente debemos empezar por definir ¿Qué se entiende por sueños? No estoy  hablando de los sueños cuando pasamos a un nivel total de relajación en la etapa de descanso o dormir. Tampoco me refiero a los sueños reveladores producto del nivel de subconsciente. Estoy hablando de aquello que anhelamos y  queremos conquistar  o nos gustaría hacer o tener. Son motivos o razones que, en cierta forma, nos impulsa y orienta hacia un fin predeterminado.
Estos se dividen en dos modalidades: los sueños de placer,  aquellos que nos gustaría tener o hacer para satisfacer el nuestro propio Ego de confort, tales como: viajar por el mundo, tener cierta marca de carro o un jet privado, etc. Los otros, son los sueños de dolor, son aquellos que surgen por una necesidad que nos afecta emocionalmente, como tener  una cómoda y segura vivienda para mi familia, luchar para no pasar necesidades económicas, mudarme de habitar en un barrio de alta peligrosidad para una zona segura,  etc.
Los sueños de dolor son los que nos motivan a conquistar las metas, en cambio, los sueños de placer son motivos pero no de gran impulso como los anteriores. Muchas de las personas que conozco sueñan de placer pero lo convierten simples ilusiones, no le dan la importancia como tal, porque están cómodos en su zona de confort. En cambio, los sueños de dolor se transforman  en el combustible para lograr las metas.
Le voy a comentar otro caso de un docente que conocí en una institución educativa de perfil rural. Este profesor,  narro la vida que llevo su madre quien fue abandonada por su padre cuando él y sus otros tres hermanos aún eran niños.   Estos niños viendo el esfuerzo y sacrificio de su madre, que se levantaba muy temprano para salir a la calle a vender lo que conocemos en Venezuela como empana, desayuno típico y popular de nuestro país, lograron culminar sus carreras universitarias y así poder, cada uno de ellos, tener una herramienta en el futuro con qué defenderse.
Están muy agradecidos  por el esfuerzo y sacrificio de su mamá, gracias a ella lograron cada uno sus metas de convertirse en profesionales universitarios. Ahora ellos, sacaron a su madre de la miseria donde vivieron su infancia, les dieron una casa decente con la comodidad de todos los servicios básicos y todos ellos están pendientes  que no le falte nada.
 El profesor, un hombre ya de edad sobre los cuarenta años, con unas lágrimas que deslizaban por su mejilla, me dijo: “gracias a mi vieja, todos mis hermanos y yo somos profesionales, por eso a ella le damos ahora todo; no queremos que pase más trabajo en lo que le queda de vida”. Un sueño de dolor que se tradujo en una oportunidad para alcanzar el Éxito.
 Me preocupa muchos los jóvenes, futuro de nuestra sociedad,  cuando les pregunto que quieren alcanzar en la Vida o que quieren ser en el futuro o cuáles son sus sueños; sus respuestas son muy vagas. De ahí, comprendí que todos tenemos oportunidades y podemos lograr  satisfacer nuestras necesidades que nos afecta emocionalmente; pero lo más importante es pensar y decidir si las tomamos o dejamos que otros las tomen por nosotros.
Para finalizar, no importa quién eres o de dónde proviene, si eres rico o pobre, blanco o de color, hombre o mujer, joven o viejo; lo que importa es que descubra cuáles son tus necesidades que te afectan emocionalmente; entonces, busca el camino exacto que te conduzca a lograr las metas propuestas y alcanza el éxito en lo que realmente quieres triunfar.

…Y no olvides que tu y yo estamos en el camino del Éxito…

lunes, 6 de abril de 2015

EL EFECTO CORRECAMINOS

Por Fiorenzo Campeotto L.

Todos de alguna forma hemos visto a la serie de dibujos animado “El Correcaminos”, grabada para Warner Brothers. Se trata de un ave real con aspecto un poco parecido al avestruz pero es conocida como Geococcyx Californianus, perseguida por el afán de un Coyote conocido por Wile E. Coyote o “El Coyote”. El escenario gira en torno a la carretera del desierto de los Estados Unidos, el cual, el Coyote hambriento nunca alcanza atrapar al Ave. Pero eso no es lo más importante para el fin de este artículo, sino conocer el significado motivacional de la serie.
Para su creador Churck Jones, el coyote representa la realidad de él, yo diría la realidad de cada uno de nosotros y el correcaminos, las metas a alcanzar. Todos tenemos el afán de alcanzar nuestras metas y ver nuestros sueños hechos realidad, pero a veces, no vemos las oportunidades o no estamos claro en lo que queremos y ocurre que desistimos y no le damos cumplimiento a nuestros objetivos, viene el  “bip bip” y se va velozmente, hasta otra oportunidad diferente a la anterior.
Esta serie de dibujos animados tiene unas reglas que la hacen diferente a otras, por ejemplo, una de sus reglas es que el correcaminos tiene que permanecer siempre en el camino, de lo contrario, no se podrá  llamar correcaminos. Si la traducimos en nuestras vidas, las metas y los objetivos deben permanecer siempre  en el camino de nuestra vida, no tendría sentido vivir una vida sin sueños, metas y objetivos que alcanzar. ¿Para qué hablar del Éxito?
Pero como persona de Éxito, quiero que otros también lo sean, por tal razón es mi empeño de escribir sobre el tema, partiendo desde mis experiencias de vida hasta mis investigaciones sobre el mismo. Ciertamente, el Éxito es una puerta abierta y solo está en cada uno de nosotros permitir que se cierre o no. Además, el Éxito es siempre un camino que recorrer, puede en cierta forma sentirte exitoso en uno o más componentes de la vida, pero habrá que buscar alcanzar los demás para tener una vida equilibrada y un éxito balanceado.
Para tal fin, veamos algunos rasgos del Coyote que no todo es malo en él, sino que nos enseña mucho para alcanzar nuestros sueños, metas y objetivos en la vida. Quizás el sueño de este personaje es comer al correcaminos, pero cada uno de nosotros tenemos nuestros propios sueños.
  1.  La Voluntad de alcanzar la meta. “El Coyote” tiene la voluntad, el querer atrapar al Correcaminos. Nosotros debemos “querer” alcanzar nuestros sueños, nuestras metas y nuestros objetivos, una vez que estemos bien claros lo que tanto anhelamos en nuestra vida.
  2.    La Valentía. “El Coyote” es una animal valiente no le teme a las adversidades; se afronta a los problemas con valentía y espera sus resultados. En la vida debemos aprender a ser valiente y no a huir de los problemas, no debemos depender de otros para solucionarlos sino afrontarlos con valentía e inteligencia.
  3.   Creatividad. “El Coyote” crea las estrategias que más se ajusta a su realidad y circunstancias. La persona de Éxito diseña y crea su propio plan para lograr alcanzar sus metas o cumplir sus sueños ajustando a su propia realidad y no a una simple ilusión.
  4.    Ambición. “El Coyote” tiene la ambición de atrapar y darse el gusto de disfrutar el mejor banquete con el ave más veloz. En la vida debemos saber diferenciar la ambición con la avaricia y codicia. Éstas últimas son perjudícales en la vida emocional de la persona. Todos tenemos que tener ambición en algo para el bien de nuestra vida, allí está la diferencia de la ambición con las otras dos, ésta es positiva porque busca lograr algo bueno y aquellas busca lograr un supuesto bien pero perjudicando a otros. Para el “Coyote” como animal de selva sus instintos es satisfacer su hambre comiendo al Correcaminos. Para el autor de está serie su ambición  quizás fue proyectar la misma en un estudio de Hollywood.
  5.    Persistencia. “El Coyote· no se rinde frente a ninguna dificultad; cae una vez, pero se levanta de nuevo, no desiste. En la vida para alcanzar el Éxito debemos aprender a persistir y no rendirse con el primer “no” que consigamos en el camino. Apartar todo lo tóxico, personas, grupos de amistades, círculos familiares, todo que no permite avanzar hacia nuestro fin.
  6.   Enfocarse. “El Coyote” sabe lo que quiere, está enfocado en él y no en otras aves. Para alcanzar el éxito no debemos conformarnos con la mediocridad, sino con el objetivo previsto. Napoleón Hill nos dice en su libro, “piensa siempre en grande y enfócate en él.”
  7.   Visión. Una vez que tiene en claro tu visión de vida y empieza andar en el camino, nada te detendrá. Así que escribe en una libreta tu visión de Vida y dale cumplimiento a ella. Léalo todos los días para que no la olvide. Wile El Coyote, sabe cuál es la suya y está siempre andando en ella.
  8.    Resiliencia. Frente a un hecho desagradable en la vida hay dos opciones: sentarse a llorar y esperar que otros tenga lastima de nosotros o pararnos y seguir andando en el camino. La resiliencia es la capacidad que tiene la persona de reponerse frente un hecho doloroso emocionalmente o frente situaciones adversas en nosotros. Sin importar el número de fracasos o derrotas, es importante tener la capacidad sobreponerse, levantarse de nuevo y luchar por nuestras metas. Probar con nuevas ideas y aproximarse sin caer en el abismo del pesimismo. “El Coyote” a pesar de todos los hechos dolorosos se repone de nuevo e ingenia nuevas formas para lograr su objetivo.
  9.    Experimentación. No podemos partir de la experiencia de otros, debemos siempre obtener nuestras experiencias. El Doctor Camilo Cruz, expone el ejemplo del aquella persona que quiere aprender a nadar, puede leerse el mejor manual de natación escrito por el mejor campeón de este deporte, pero si no se lanza a la piscina nunca conocerá lo que es la natación. Así es la vida con todos nuestros proyectos, no debemos dejarnos llevar por la opinión de otros.
  10.      Esfuerzo. El esfuerzo es fundamental para todo emprendedor; nada en la vida es fácil y nada lo que queremos lograr es gratis. Todo requiere esfuerzos y dedicación. Quiero el Éxito, pero no me esfuerzo para logarlo, es el decir y el hacer de algunas personas que a diario nos tropezamos.



        En fin, todas personas exitosas se convirtieron en “El Coyote” del Correcaminos, porque ahí están resumidos los elementos básicos para alcanzar el Éxito, así que no tengamos miedo ni vergüenza en convertirnos en un verdadero “Coyote” y vamos tras la búsqueda del “Bip Bip”.

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lunes, 9 de febrero de 2015

Las Excusas del Tiempo, motivo para evadir oportunidades

  Por Fiorenzo Campeotto L
   Artículo N°51.

     En los actuales momentos, un argumento común que opera de forma muy diplomática y no deja mal parado a nadie es decir:  “Soy una persona muy ocupado”, “no tengo tiempo para…”, “vamos a dejar para luego”, “Déjame pensarlo muy bien”, “te aviso luego”, “ahora no puedo atender”, etc., etc. Se denomina “las excusas del tiempo” y es un buen motivo  para evadir oportunidades de negocios, amistades y factor recreacional.
    
        F. Arthur Clark, en su libro: “Su Pasaporte al Éxito” argumenta: “Cuando una persona dice no tener tiempo, ésa es una excusa, no una razón. Todos tenemos tiempo para hacer cualquier cosa que realmente queramos hacer·”. Clark, está en lo cierto. Si nos interesa algo o alguien sacamos el tiempo dónde no lo tenemos; podemos estar muy ocupados, pero siempre tenemos un espacio en el tiempo para atender ese “algo” que nos guste,  atrae o interesa.

       A diario he topado con gente que emplea este tipo de excusas, inclusive, nadie es ajeno de haber empleado alguna vez o frecuentemente frente una situación que nos incomoda. Quizás la utilizamos para no herir los sentimientos de la otra persona o no ser sincero consigo mismo o no me interesa ese “algo” y lo más prudente es decir “no tengo tiempo”.

      Desde esta perspectiva me he formulado algunas interrogantes ¿Qué es en sí el tiempo?. ¿Cuán valioso es el tiempo? ¿Cómo organizar el tiempo? Ciertamente, he investigado sobre el tema para conocer las razones de las excusas y comprender, en el fondo, quién la emplea.

         Primero debo decir que el concepto del Tiempo es muy amplio y puede ser aplicado en varios contextos. Generalmente, se refiere a la duración de una cosa o alguien antes de sufrir un cambio. Por otra parte, puede decirse de una época donde un acontecimiento  o series de hechos ocurrieron o están ocurriendo en un espacio geográfico específico. El tiempo también lo empleamos en forma gramatical cuando conjugamos el verbo en pasado, presente y futuro. Finalmente, el tiempo es utilizado en la música al darnos el compás de las melodías y sus notas.

     El tiempo es más subjetivo que objetivo. Éste último está marcado por unos instrumentos llamados reloj o calendarios. De ahí su importancia en las series de acontecimientos y compromisos significativos para cada uno de nosotros, como el cumplimiento de una cita, la celebración de aniversario, etc.
  
         Lo que me interesa es el tiempo Subjetivo, porque éste se transforma en una tarea mental en atender a lo que nos está pasando, por ejemplo: un problema y darle su debida solución, tomar decisiones, planificar algunas actividades en tiempo futuro e, inclusive, dialogar consigo mismo para reflexionar sobre un tema particular.

           Siguiendo este mismo orden de ideas, puedo decir que el tiempo es influenciado por factores externo e interno a nosotros. Decimos que nos pasa rápido cuando emocionalmente la estamos pasando muy bien, nos gusta lo que  hacemos o estamos motivados en una actividad especial fuera de lo común en nosotros.

            Por otra parte, decimos que el tiempo pasa lento o se nos hace más largo cuando lo estamos pasando mal, por ejemplo: cuando estamos en una tranca en el tráfico queriendo llegar rápido al destino;  esperamos impacientemente a alguien; nos sentimos físicamente mal o tenemos un problema que nos incomoda o cuando estamos aburridos de algo o estar con alguien que no nos agrada. Nos fijamos en su indicador que es la medición por medio del reloj, lo hacemos a cada momento  bien sea preguntando la hora o viéndolo.

         En conclusión,  cuando le hacemos caso al tiempo pasa lentamente, parece una eternidad, percibimos que no avanza las agujas del reloj, mas cuando no le hacemos caso, parece que el tiempo pasó en forma veloz, rápidamente, supersónico. Por lo tanto, el consejo que les doy es que no nos extrañemos de los argumentos sin razones, porque se convierte en una excusa y el trasfondo de la respuesta es el “no me interesa” disfrazado por el “ahora no tengo tiempo”.

            Finalmente, la organización del tiempo está en cada uno de nosotros en el valor que le damos a cada cosa o alguien. Cuando nos interesa ese “algo” o “alguien” le damos cabida en el espacio de nuestra agenda, nos planificamos para darle su fiel cumplimiento;  de lo contrario ya conocemos sus respuestas sin fundamentos. Así que no le demos importancia a las excusas sin razón del tiempo.

           


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domingo, 4 de enero de 2015

UNA NUEVA OPORTUNIDAD 0001

UNA NUEVA OPORTUNIDAD

Por Lic. Fiorenzo CAMPEOTTO L.
Artículo Nº50

A pocos días de haber culminado las celebraciones decembrinas y dar el inicio de un nuevo año, sólo te invito a reflexionar un poco sobre lo que va a ser el 2015. La mayoría de los autores sobre el Éxito, nos dice que el mismo no depende de otras personas, ni mucho menos es cuestión del destino o el azar. El Éxito depende del deseo y, por ende, motivación que tengamos cada uno de nosotros, en particular, para conquistarlo.
            
Cuando llegamos el día 31 de diciembre, a pocos minutos y segundos de escuchar los cañonazos del “Feliz Año” decimos “ahora sí voy  lograr a …”, porque estamos llenos de entusiasmo, esperanza y optimismo, a pesar de escuchar o ver el noticiero por la Tele o leer la prensa, donde el diagnóstico de algunos personajes en lo económico, político o social no son nada alentadoras.
             
     Para quienes tenemos buena fe, siempre poseemos una esperanza de conquistar un sueño en años venideros. Esa esperanza de conquista es la “Nueva Oportunidad” que tenemos en la Vida para alcanzar la meta que nos trazamos, para lograr el objetivo o los objetivos que nos hemos propuesto.
       
        Muchas veces queremos triunfar, soñamos por ganar la competencia, pero abandonamos cuando estamos cerca de la meta, a pocos metros de la reta final, entonces, nos llenamos de frustración y decepción con nosotros mismos y nuestra vida. Pero siempre hay y habrá una nueva oportunidad, como el año Nuevo, el cada mañana, el amanecer. Ya nuestra humanidad cuenta con 2015 años después de Cristo de trayectoria, sin contar los de antes y aún faltan muchos más por venir.
      
        A los profetas de los desastres, personas tóxicas o negativas como la queramos calificar, hay que dejarlas atrás, apartarlas de nuestra vida. Ellos algún día entenderán que nacemos para Triunfar y no para perder. Siempre la vida, para lo que actuamos con el Bien, nos brinda esperanza y nos motiva a conquistar nuestro sueño; lo importante es no entrar en el juego de ellos. Escuche en una oportunidad un audio de Oración editado por el Padre Ignacio Larrañaga donde decía que el “infeliz nunca anda solo, siempre busca a alguien para que lo acompañe”, porque no acepta que otros sean felices.
        
     Que “ese otro” no seas Tú mi champion, porque si te has detenido a leer este artículo o escucharlo por audio, no lo haces por mí sino porque en verdad estás esperando un cambio en tu vida, quieres lograr alcanzar tu sueño que anhelas y que en el fondo es parte de tu felicidad, porque estás seguro que hay “una nueva oportunidad”.

      Vamos, pues, en este 2015 a proponernos a alcanzar las metas que no hemos logrado en el pasado año. Vamos a conquistar cada uno de nuestro sueños en: profesional  o laboral, financiero, familia, salud, recreativo y espiritual. El verdadero sentido del Éxito no es aislado sino integrador; holístico, equilibrado y balanceado.

    En fin, mi estimado champion aprovechemos esta nueva oportunidad, no tengamos excusas o flojeritis o excusitis o  mañanitis como lo diría el Dr. Camilo Cruz. De lo contrario, otros lo conquistarán en lugar que te correspondría.

  
     Y no olvides que…”Nos vemos en el camino del Éxito”.