domingo, 19 de febrero de 2017

El Ser Humano como Unidad Bio-psiquíco-Social-Espiritual.





Por Fiorenzo Campeotto L
Licenciado en Filosofía,
Orientador Filosófico y Coach,




Desde el pensamiento filosófico de la antigua Grecia y hasta unas décadas atrás, se consideraba que Ser Humano es un componente de cuerpo y espíritu; el cuerpo cumple con la fusión fisiológica y biológica,  y el segundo con la función del conocimiento que, en oportunidades, se convierte en factor inalcanzable e inexplicable, donde se encierra lo místico, enigmático y la  divinidad.
En la actualidad, podemos decir que el Ser Humano es un Ser Holístico, mantiene relación con el todo del Universo que, en cierta forma, son influyentes en él y le dan sentido a la Vida.    Con el factor Biológico, el ser humano hereda genes de sus padres y antepasados que le dan características particulares de ciertas características biológicas y físicas como: gestos, fracciones físicas, color de piel, cabellos, ojos etc. Además, cumple con ciertas funciones básicas como: alimentarse, dormir, actividad sexual entre otras.
Por otra parte, el factor psíquico supera la vieja teoría aristotélica sobre los tres tipos de alma: vegetativa, animal y racional; se considera que lo psicológico integra las principales funciones que caracterizan al ser Humano en diferencia con otros seres: la capacidad de conocer, razonar y sentir; en otras palabras, todos somos poseedores de  múltiples inteligencias que influyen en nuestra vida.
De la misma manera, hablamos del factor Social como la capacidad que tiene el hombre de comunicar e interrelacionar con su mundo exterior que, en cierta forma, es factor influyente en algunas conductas por medio de elementos antropológicos como la cultura, costumbres, educación y creencias que van sembrando paradigmas en su forma de actuar y ver al mundo.

Finalmente, hablamos de lo Espiritual; es el factor de mayor carga hereditaria social en cuanto a la creencia sobre lo trascendente; es decir, sobre el Ser Superior o Máximo de los seres, como dicen las teorías metafísicas, sobre la Fuente. Este contacto es necesario para aliviar algunas limitaciones del Ser Humano que han sido posible dar explicación por medio de la razón, solo puede ser entendido por dogmas; pero que contribuyen a la existencia del mismo individuo como ser que vive en un espacio y tiempo.

“…tú y yo estamos andando en el camino del Éxito…”

Para otro tema de interés puede enviarnos tu petición o comentarios por medio de:
Correos electrónicos:
info@fcampeotto.com
El presente artículo no puede ser reproducido, almacenado, transmitido o utilizado de manera alguna ni por ningún medio ya sea electrónico, químico, mecánico, óptico, de grabación o electrográfico, sin el previo consentimiento por escrito del Autor.

lunes, 25 de julio de 2016

SER-EN-EL-MUNDO-FELIZ





Por Fiorenzo Campeotto L
Filósofo y Coach del Éxito






  Estaba a punto de finalizar la clase de “Filosofía del Éxito cuando el facilitador concluye con un enfoque motivacional, sobre las bases,  la Psicología de la Gestalt, diciendo:

-“La vida hay que vivirla en el aquí y el ahora; disfruta de todos y cada uno de los segmentos que día a día consigues, te afronta y, en otras oportunidades, determinas”

-El disfrutar no es gozar desenfrenadamente dando libertad a todo impulso animalesco que pueda haber en nosotros. Disfrutar es vivir el momento, el presente. Es estar consciente de todo lo que nos pasa, de todo lo que nos encontramos y de todo lo que experimentamos; a cada minuto de nuestra vida.

Sólo así podemos decir que somos felices y, por ende, la felicidad no es aparentar ser el más gracioso de todos o el decir chistes en cada momento, el tipo “chévere”, sino es estar consciente que estamos vivos; Vivos en Vida y no Vivos en muerte; porque la mayoría creen que están vivos pero están realmente muertos, su vida transcurren en un agite, constante estrés, pendiente en las cosas que se nos escapa de nuestras manos, pero están ahí y nos aturden, porque le damos la máxima importancia en nuestra mente como: el alto costo de vida, los impuestos, la inseguridad, las colas, el carro…pare de contar. 

Le damos excesivo valor a temas que terminamos atormentados y desencantados porque no va acorde a lo que deseamos que fuese; pero nos olvidamos que la vida sigue transcurriendo, el tiempo no se detiene, sigue el hoy pasó a ser el ayer y el mañana pasa a ser el hoy”.  
Continúo diciendo:

-“La felicidad en estar consciente que “Soy un Ser en el Mundo”, por tanto, todos mis pensamientos, acciones y actitudes deben transcender lo físico, para llenarnos de lo que es verdaderamente “el gozo”: “Ser-en-el-mundo-Feliz”, en otras palabras, El Dasein de la Felicidad”.

-“Dasein –explica el facilitador- es un término aplicado por la corriente filosófica existencialista. La palabra es una combinación en alemán del “sein”, “ser” y “da”, “ahí”; por consiguiente, es “Ser Ahí”.

-No obstante,  fue el filósofo Martin Heidegger quien le dio su toque existencialista y metafísico al referirse “Ser-en-el-mundo”, aportando, dentro de su campo filosófico, que el ser humano está “situado” en el mundo de manera dinámica; es decir, en el modo de poder Ser; así que todos nosotros somos seres que existimos, pero muchos no están consciente de esta vital importancia sobre la existencia; en especial, sobre el existir y Vivir”.

Siguió aportando su sabiduría de Vida:

-“Si estamos ubicados en el “Poder Ser-en-el-mundo”, entonces, estamos llamados a “Poder-Ser-en-el-mundo-Feliz, así lo manifestaron, una y otras veces, nuestros padres de la Filosofía  a través de la historia de la misma. 

Por lo tanto, no existe excusas algunas para que el hombre, llamase hombre y mujer, vivan sus vidas sin “ser-en-el-mundo” feliz, a pesar de las múltiples circunstancias de su entorno social, político o económico; es una cuestión de consciencia, creencia y determinación  en  Ser Feliz.

Siempre conseguirás quien difiera de ti, porque su inconformismo o frustración no superada,  opaca el sentido de Vida;  solo se quedan en “lo que me ocurrió…” en recuerdos y lamentaciones que ya pasaron,  no se  ubica en el presente, porque para ellos, el futuro no existe en su mente” –estaba diciendo el facilitador cuando fue interrumpido por una pregunta:

-“Entonces –pregunta Marta- ¿Cómo lograr el “Dasein”, cuándo tengamos que vivir la experiencia de la muerte de un ser muy amado? ¿Cómo superar ese dolor, profesor?”

El facilitador, con dulzura, la miró fijamente y le dijo sonriendo y en tono de broma:

-“No has interpretado muy bien el sentido del Dasein de la Felicidad, Marta”.

Prosiguió: 

-Marta, escucha bien lo que voy a decir; en cuanto al dolor, no me voy a detener a explicar qué es la resiliencia, pero hablaré de esto en otra oportunidad; -continuó explicando el facilitador-, el vivir el aquí y el ahora, nos ayudará a superar el dolor de la pérdida de un ser querido porque entenderemos que la vida es un ciclo que tiene un origen, crecimiento y un final. Es como una curva que empieza por abajo, crece hacia arriba y luego tiene un descenso. 

En esos momentos de dolor, bien sea por la pérdida de un ser muy amado o por la pérdida de algo material, económico o sentimental, se convierte en verdadero aprendizaje, porque nos enseña que en algo fallamos: el Valor. 

-Pero –interrumpió de nuevo Marta- en caso de un ser querido que se muere ¿el dolor que sentimos es porque no le damos valor?
El facilitador le respondió

-Sí le estamos dando valor por eso es que lloramos su partida, pero si permanecemos en ese dolor, entonces, no estamos dando valor a la vida; debemos aprender a transcender esos acontecimientos y estar seguro que todos somos seres mortales; la filosofía, nos dice que estamos compuesto de espíritu y cuerpo, por ende, según la teología muere el cuerpo y sigue vivo el espíritu, pasará a otro estadio que lo entenderemos desde la fe. 


Para concluir debo decirles, cuando entendemos el Dasein, estamos comprendiendo el sentido de nuestra existencia en el Mundo y vamos a valorar la Vida en el aquí y ahora; por lo tanto, vamos poco a poco comprendiendo y cambiando nuestro paradigma y creencias que hemos estado asumiendo por otro enfoque y sentido de Vida; estamos saneando nuestra psique de muchas informaciones tóxicas y empezaremos a ver con los ojos de optimismo nuestra existencia y presencia en-el-mundo, que no es casualidad sino causalidad.

Y nunca olvides que...

 “…tú y yo estamos andando en el camino del Éxito…”

Para otro tema de interés puede enviarnos tu petición o comentarios por medio de:
Correos electrónicos:
info@fcampeotto.com

El presente artículo no puede ser reproducido, almacenado, transmitido o utilizado de manera alguna ni por ningún medio ya sea electrónico, químico, mecánico, óptico, de grabación o electrográfico, sin el previo consentimiento por escrito del Autor.




domingo, 31 de enero de 2016

VISIÓN METAFÍSICA DEL ÉXITO

Por Fiorenzo Campeotto L.
           

     Durante una clase de Filosofía del Éxito, materia importante para el curso de Motivadores F.A.C.I.L.E, el líder del grupo explicaba sobre la disputa del Ser y el no Ser,  de  Heráclito y Parménides; ambos filósofos notable del siglo VI a.C.
         Heráclito dice que el Ser está en constante devenir, -nos decía el líder que es lo mismo que el facilitador o profesor del curso- en cuestiones de segundo deja de ser lo que es para ser lo que no es.
Todo lo que existe que sean perceptibles por nuestros sentidos, dejan de ser lo que es para pasar lo que no es en cuestión de abrir y cerrar los ojos; están en constante cambio.
            -¡Profesor! -interrumpe Elio participante del grupo-,
            - Profesor, no. Llámame por mi nombre “Pablo” -le dice el líder del Grupo-
         - Según Heráclito, todo lo que ahora es deja ser lo que es para ser lo que no es; entonces, soy un hombre llamado Elio y… ¿dejo de ser hombre para pasar ser Rocky, un perro de raza pastor alemán?
         Todo el grupo rompió el silencio para soltar una carcajada sobre el comentario de Elio.
            Pablo, el líder o facilitador del curso, respondió:
       -Elio, ahí está el gran meollo sobre la polémica entre Heráclito y Parménides; la esencia de lo que es permanece, pero pasa a ser lo que no es por el constante cambio de la realidad.
           -No entiendo Pablo; me tienes confuso.
           - ¿Qué ves en el fondo del salón? -Preguntó Pablo-.
           -Una silla.
-Describe la silla; -le ordenó el facilitador a Elio-.
-Bueno… es marrón, tiene cuatro patas; es de madera.
-Bien. Acércate más hacia ella. ¿Qué otros elementos ves en ella?
-Se ve cómoda, las patas son de madera y su espaldar está acolchada con tela.
-¿Qué otros elementos observas que no haya visto anteriormente?
-Es de color claro como pino.
         -¡Muy bien! ¿Es la misma descripción del inicio del ejemplo? Pregunto Pablo al grupo en general-.
          Todos respondieron con un rotundo No
El líder del grupo prosiguió explicando sobre la polémica entre el Ser y no ser.
-Hace un instante,  la silla que era dejó de ser lo que es para ser lo que no es en cuestiones de segundos en la medida que Elio iba acercándose hacia ella. Nunca dejó de ser una silla, pero observó características diferentes que no la había percibido.
-Es decir, Pablo –interrumpió Ángela, otra de los participantes del grupo- quizás desde el lugar que Elio la vio inicialmente era una silla, pero a medida que iba acercándose a lo mejor no era una silla sino una  mesa o…
-El error puede ocurrir –interrumpió el facilitador- pero no debemos olvidar que una silla es una silla aquí en Venezuela como en Alaska, porque esa es la representación conceptual que el hombre le ha dado como Ser, con diferentes nombres acorde a cada idioma. ¿Entendieron?
Todos le respondieron con un Sí.
-Esto no es todo –prosiguió Pablo- Para Heráclito las cosas están en constante cambio; por lo tanto, nunca vemos dos veces la misma cosa por muy próximo que estén los momentos, porque ya ha transcurrido un tiempo y un espacio. Tiempo marcado por segundos; espacio, porque nos hemos movido aunque parezca lo contrario.
         Por consiguiente, siempre estamos viviendo algo nuevo porque el tiempo no se detiene, sigue, avanza. Según Heráclito es el fluir de la realidad.
Así es la vida, por más angustioso que sea el momento; por más dolor que nos pueda causar en nuestro interior; toda realidad fluye. Miremos como el Sol brilla de nuevo cada amanecer.
-¡Wow! Dijo asombrada Paola. ¡Qué palabras tan consoladora, Pablo! Estoy empezando a entender muchas cosas.
         Por tal motivo, queridos amigos –continúo Pablo- por muy difícil que juzguemos nuestra  realidad; por muy conflictivo que  califiquemos algo, todo es pasajero, dinámico, fluye. Es importante estar sereno, aplicar la razón y comprender las emociones.
        No cabe duda que Heráclito niegue el Ser como tal; es decir cómo ser; porque ahí está el meollo de la polémica con Parménides. Para Parménides el Ser es; el no Ser no es. Es decir, o eres o no eres, pero no puede ser y no ser al mismo tiempo.
Aplicando esta metafísica del Éxito, o eres una persona exitosa, triunfadora o eres un fracasado, perdedor; mas no puede ser ambos al mismo tiempo ni tampoco neutral.
-Paola, le preguntó al Pablo- Entonces, en una competencia donde existe un empate ¿cómo quedan los competidores: ganadores o perdedores?
         Pablo con toda su sabiduría le respondió:
-Quedaron como simple competidores. No hubo ganador ni perdedor, sino competidores que vivieron el momento y dieron el mejor de lo mejor cada uno de ellos.
        Y así es la vida, -agregó más el líder del grupo- Todos los días debes levantarte con la motivación de un Campeón. Todos los días al despertar debes enfocarte siempre en Ganar-Ganar, porque la Vida fue creada para Ganar, triunfar, vencer.
      Todos quedaron pensativos en silencio, cuando Pablo les dijo que ya era tiempo del coffee break sin antes finalizar sus ideas motivadoras:
-El éxito o el triunfar no radica en el simple hecho de Ver, sino en el Ver, Examinar y Actuar; ahí está inmerso el gran secreto de la vida. Ver es estar consciente de cada momento. Examinar es autoanalizar mis errores para corregirlos. Actuar es no quedarnos varados; es impulsarme a conquistar mis sueños. Es atreverme andar en el camino del Éxito. Como dice el poema de Antonio Machado: “caminante va haciendo camino al andar”.
    Finalmente, en la Metafísica del Éxito es importante tener en claro cuál es tu misión y visión en la vida, para pasar a ser lo que no eres a ser lo que quieres Ser: Una persona de Éxito.  
     En fin, el éxito es similar al águila que se eleva con precisión hacia lo más alto para VER-EXAMINAR-ACTUAR.



Para otro tema de interés puede enviarnos tu petición o comentarios por medio de:
Correos electrónicos:
formadoresdexito@hotmail,com
fiorenzocampeotto@gamil.com.
facebook: Campeotto L. Fiorenzo
Blogger: fiorenzocampeottol.blogspot.com

El presente artículo no puede ser reproducido, almacenado, transmitido o utilizado de manera alguna ni por ningún medio ya sea electrónico, químico, mecánico, óptico, de grabación o electrográfico, sin el previo consentimiento por escrito del Autor.


viernes, 25 de diciembre de 2015

VIVIR LA NAVIDAD EN VENEZUELA

Por Fiorenzo Campeotto L.

            
                En una oportunidad, junto a mi familia, toco vivir la navidad fuera de Venezuela. Ese año, recibimos al Niño Dios con nostalgia y añoranzas de las tradicionales navidades venezolanas; puedo decir que son únicas en su estilo, ya que en ellas hay un componente mágico que la hace diferente: el calor de su gente. Para el venezolano el 24 de diciembre, a medianoche, es que nace el Niño  Dios y todos en la calle nos saludamos con una sonrisa un “Feliz Navidad” sin importar quién sea. 

            Ya a finales de septiembre empieza a sentirse el ambiente navideño con las decoraciones típicas del comercio: imágenes de San Nicolás o Santa Claus; Pinos adornados con bastoncitos y bolas de colores, los famosos pesebres conocidos como “Nacimientos”; luces de colores que titilan a su propio son musical;  y, sobretodo, la presencia de las famosas “gaitas”, ritmo musical originario del Estado Occidental venezolano, el Zulia,  sonadas en las diferentes emisoras radiales y programas televisivos
.
            El clima se suma a esta hermosa aventura navideña manifestando el fin de la etapa climática conocida como invierno, tiempo de lluvias, para entrar a un radiante Sol durante el día y un corrido viento fresco por la noche; obligándonos  a abrigarnos con suéteres o chaquetas. Este cambio climático  es conocido entre su gente como “la llegada de Pacheco”.

            Pero,  sobre todas las cosas, lo que más admiramos son las famosas “Hallacas”, componente principal del plato navideño que consiste una masa de harina de maíz sazonada con caldo de gallina o pollo y pigmentada con onoto, rellena con guiso de carne de res, cerdo y gallina; lleva aceitunas, uvas pasas, alcaparras, pimentón y cebollas, pero lo más resaltante que esta masa es envuelta en hojas de plátanos en forma rectangular y atada con pabilo para ser hervida en agua. Es tradición, decir y escuchar que “las hallacas más sabrosas son las que hace mi mamá

            El plato tradicional de la Noche Buena compartido en familia, está compuesto por la hallaca, asado negro o pernil, pan de jamón y ensalada de gallina o pollo; servido de un vino tinto o rosado y el postre, ¡ummm!  un delicioso y rico dulce de lechosa; acompañado por el ritmo musical de las gaitas, villancicos, aguinaldos, parrandas navideñas, sin dejar a un lado las melodías musical del merengue clásico de las orquestas “Billo Caracas Boys” o “Los Melódicos”. ¡Ah!, casi me olvidaba del famoso “Poche Crema” rica bebida compuesta por leche, huevos, azúcar y ron, aromatizado con vainilla.

            En lo religioso tenemos las tradicionales “Misas de Aguinaldo”, novena propia de la Navidad, que son celebradas del 16 al 24 de Diciembre, en horas de la madrugada antes del amanecer. Los cantos litúrgicos son sustituidos por las parrandas, villancicos y aguinaldos. Al finalizar la Misa el párroco invita a los feligreses a compartir una merienda matutina bien sea de chocolate caliente, café, galletas, sándwich o arepitas dulces organizadas por las distintas agrupaciones religiosas que prestan su servicios en cada parroquia.

            Es costumbre observar como las diversas familias pintan la casa antes del 24 de diciembre para instalar el "Arbolito"  o “Nacimiento”, allí son depositados los regalos que serán abiertos después de recibir el Nacimiento del Niño Dios;  además decora toda  la vivienda con luces y adornos navideños.

        El juego del “Amigo Secreto” que finaliza con un almuerzo o cena navideña organizada  a nivel laboral y familiar, es otra de las tradiciones venezolanas; así como el famoso “cochinito”, una alcancía con forma de cochino que representa el ahorro,  es colocado por el personal que labora en los diversos comercios para que los clientes  obsequien  propinas como agradecimiento  por la atención o servicio prestado y es repartido entre todo sus empleados después del 24 de diciembre.

            Para finalizar, no puedo dejar a un lado el 31 de diciembre, fin de año, donde se despide el año viejo y se recibe el nuevo con los famosos estrenos de ropas y calzados. Los tradicionales cañonazos representados por los cohetes de fuego artificiales que sus coloridas luces matizan el cielo de la medianoche del 31 para recibir el “Feliz Año”.

            Todo esto fue lo que extrañamos en esa navidad fuera de Venezuela, porque siento que son las más expresivas y abiertas con ese calor humano que no podrás experimentar en ninguna parte del mundo. Así es “Vivir la Navidad en Venezuela y no me queda más que desearte, a nombre del equipo que me acompaña y mío personal, una “FELIZ NAVIDAD Y UN AÑO NUEVO LLENO DE TRIUNFOS, PROSPERIDAD Y ABUNDANCIA”; no olvides que
     “…tú y yo estamos andando en el camino del Éxito…”


Para otro tema de interés puede enviarnos tu petición o comentarios por medio de:
Correos electrónicos:
formadoresdexito@hotmail,com
fiorenzocampeotto@gamil.com.
facebook: Campeotto L. Fiorenzo
Blogger: fiorenzocampeottol.blogspot.com


El presente artículo no puede ser reproducido, almacenado, transmitido o utilizado de manera alguna ni por ningún medio ya sea electrónico, químico, mecánico, óptico, de grabación o electrográfico, sin el previo consentimiento por escrito del Autor.

lunes, 9 de noviembre de 2015

ENCUENTRO CON EL ANCIANO EN LA ORILLA DEL RÍO

Autor: Fiorenzo Campeotto L.


            Una mañana, al despertar, decidí caminar por una hermosa pradera para explorar los matices de sus hierbas que adornan su llanura, así como escuchar las armonías de cantos de las diversas especies de aves migratorias que cruzan  los infinitos horizontes; respirar la pureza de su aire que penetra en nuestro pulmones desintoxicando  de toda contaminación de un mundo industrializado y, finalmente, sentir la fresca brisa que acaricia mi rostro señalando el alba del amanecer.

            Escuche el agua de un fino y delicado riachuelo bailando al son de su transitar que viene desde la cima de la montaña y cruza por las vías de un destino entre piedras y arbustos. Decidí caminar hacia el ruido originado por las diversas y diminutas cascadas y, de pronto, visualice una silueta de una persona sentada a la orilla y de espalda a la pradera.

Era un anciano vestido con un traje marrón, pequeño sombrero de paja depositado en su cabeza y unas sandalias típicas de la zona conocida como “alpargatas”. Su rostro estaba adornado con su gris barba y su mirada reflejaba las experiencias de la vida, acompañada de la ternura que un padre refleja a sus  hijos.

            Me atreví, con cierto recelo, acercarme al desconocido, saludarlo con cortesía y educación
-¡Buenos días amigo!, ¡Qué lindo amanecer!

         El hombre volteó hacia la derecha para ver quién lo estaba saludando y, con toda su serenidad y dulzura, me respondió:
-¡Buenos días Señor!

          Me atreví hacer una pregunta:
-¿Es usted de aquí?

      El viejo afirmo con el gesto de la cabeza el “sí”. Luego proseguí buscar una conversación amena e iniciar el efecto empático con el anciano.

-Esto es una hermosura. ¡Qué divino es! ¡Qué grande y sabia es la naturaleza!

El viejo de la orilla volvió a girar su cabeza hacia mí,  con una sonrisa inocente que adornaba su rostro,  apuntó su mirada con la mía y dijo:
-Esto es Vida; es Vivir.

            Prosiguió el anciano:
-Fíjate el agua cristalina del río, en ella no hay ninguna maldad impregnada, está serena y sigue su curso, porque viene de arriba  y todo lo que viene de arriba es bueno; además, sabe hacia dónde va.

             En su camino consigue piedras de todo tamaño: unas grandes como aquella roca – señalando diagonalmente hacia su izquierda- y otras pequeñas como éstas –introdujo su mano derecha hacia en el agua y tomó un piedra marrón que abarcaba todo su puño-.

            Siguió comentado el anciano:
-A pesar de estas piedras que cruzan su camino y algunas se convierten en grandes obstáculos, con el tiempo adornan la belleza de su cauce y…¿sabes por qué?

¡No! –le respondí-

Porque el río no se detiene, sigue su rumbo y supera los obstáculos de su vida como riachuelo. –Me dijo el anciano- Por lo tanto, el  río conoce el efecto de la resiliencia, y ¿Sabes lo qué es?

            Le respondí,
-Conozco algo de ella. Supongo que es la capacidad que tiene cada persona por superar un momento de dolor dentro de su estado emocional.

            El anciano se echo a reír de mi comentario y volvió a tomar la palabra:
-Te invito a que metas tus pies descalzos aquí en esta orilla. –señalando una orilla cargada de todo tamaño de piedras, unas  grandes otras pequeñas, diferentes colores, negras, verdes por las algas, grises, blancas, etc-.

            Me atreví meter los pies y sentí el frió de su agua. Me incomodé y quise salir rápido hacia la orilla. El anciano se echo a reír y dijo:
-Tú eres un hombre valiente, lo estás demostrando; ¡Aguanta! camina, salta, baila, corre, lo que quieras hacer,  pero resiste,  no abandones; supera el dolor, la incomodidad del frío y te acostumbrarás a él, luego te atreverás meterte de nuevo al agua, sin miedo y sin vacilaciones.

            Así fue, permanecí en él,  unos quince minutos hasta que el anciano me dio la orden de salir del riachuelo. Prosiguió explicar lo que ocurrió con esa prueba.

-Esa es la Resiliencia. Superaste el dolor y la incomodidad que la fría agua y las piedras produjeron en ti. No abandones nunca tus proyectos, tus metas, tus sueños. Podrás  sentir dolor con pisar las piedras; podrás congelar tus pies  por el frío del agua del manantial, pero, sobre todas las cosas, resiste y nunca desistas; que tu vocabulario borre la expresión “no puedo”, porque las palabras decretan. Esto es lo que marca la diferencia entre triunfar o perder; entre el éxito o el fracaso. La decisión va ser tuya y la próxima vez,  no estaré allí para decir que aguantes y te quedes unos minutos más.

            Permanecí en silencio escuchando las palabras tan motivadoras y sabias del anciano. Solo en algunas conferencias había escuchado palabras de motivación; pero nunca de una persona directa y a solas con tanta sabiduría, amor y paz como aquel hombre de la orilla del río.

            Prosiguió comentando:
-Mira allá arriba. –Señalando el sentido contrario de la dirección de las aguas del cauce- Allá arriba nace este río y mira todo su trayecto, se ve cerca pero está lejos. Te has preguntado cuántas piedras, troncos, ramas y otros obstáculos se consiguió para avanzar. Quizás detenga su fuerza de empuje, pero el río sabe vencer y se filtra por ella hasta hacer un enorme agujero apartando todos estas barreras para tomar fuerza y seguir su dirección.

            Me estaba deleitando con su comentario, reflexionando palabra por palabra, mientras el anciano seguía hablando:
-Todas esas trabas, que el agua del río venció a través de su recorrido, adornan su belleza y limpia su Ser, quedando así purificada su esencia. Quizás las tormentas tiendan a romper su equilibrio, pero con la salida de nuevo del Sol, con el tiempo, retoma su normalidad.

            El anciano se dio cuenta que yo estaba atónito escuchando sus sabios argumento y tan solo pude decir:
-Cierto.

            Aquel hombre siguió con la metáfora y su similitud con  la vida de las personas:
-El río conoce su cauce y va haciendo camino, porque conoce su Ser, conoce lo que es: un río. Solo conociendo lo que es, vive en armonía y busca el equilibrio del ecosistema. No existe otra explicación de la “filosofía del río”.

-¡Wow! –exclamé. El anciano me acababa de decir los cuatro pilares elementales, base del Mundo Global según la UNESCO: aprender a conocer; aprender a Hacer; aprender a Convivir y aprender a Ser-.

            Por unos instantes, pensé que el anciano no era una persona forastera común, aunque sus rasgos físicos y su forma de vestir eran típicos de las personas campesinas de la zona. Él  representaba algo más, misterioso pero  digno de estar a su lado por sus consejos. Entonces, surgió en mi mente unas series de preguntas tales como: ¿Quién es en verdad este Señor?, ¿Qué querrá decirme? ¿Cómo sabe tanto?...

            El hombre leyó mis pensamientos y prosiguió sus comentarios, evitando así mi distracción mental:
-El río sabe ubicarse dentro del mundo creado y cuando viene la tormenta que desequilibra su cauce, aprende a ordenarse de nuevo y vuelve a tomar su dirección de origen.

            Lo que me estaba diciendo no era más que los pilares de Bert Hellinger, el fundador de las constelaciones familiares: Aprender a reconocer; aprender a pertenecer, es decir, sentirme parte de…; Aprender a ubicarme, es descubrir y tener claro cuál es mi rol en la sociedad y Aprender a Ordenarme, es poner en equilibrio mi vida.

            Y… ¡no bastaba lo que había aprendido! Tenía algo más que enseñarme:
-Es muy valioso conocer la Misión que todos tenemos para luego tener en claro tu Visión, porque todos somos modalidades de aprendizaje.

            ¿Qué quiso decir con esto? me pregunté; pensé que el anciano estaba extralimitando las fronteras del conocimiento, pero una vez más parece que éste puede leer los pensamientos del interlocutor e interrumpiéndome me hizo una pregunta:
-¿Conoces cuál es tu modalidad?

            Le respondí con dudas y un poco de incertidumbre.

-Bueno sí… creo que tengo algo claro cuál es mi visión y mi misión…

-Ja, ja, ja, -se rió inocentemente- Tienes algo en claro ¿no? Pues, yo sí he visto cuál es tu modalidad de aprendizaje. He visto en tu mirada que eres una persona cargada de conocimientos humanísticos y te gusta que otros se superen en la Vida, por lo tanto, más que tu visión tienes una gran misión y no resistas de ella.

-¿cuál es? –le pregunté-

            Me respondió con toda sencillez:
-Debes enseñar a otros a tomar consciencia que:
  1. El futuro no es igual que el pasado. A partir de lo que somos será nuestro futuro.
  2. Cada quien crea su propio proceso; por lo que tu misión es guiar a otros a lograr lo que quiere en la Vida.
  3. Cada quién crea su propio mapa, pero nunca olvides que el mapa no es el territorio; trata de enseñar  que cada uno de nosotros tenemos nuestra propia representación del mundo y para lograr lo que queremos debemos entender y liberar. Si quieres cambiar tu realidad empiezas por cambiar tu mapa mental, por lo tanto, “creer es crear”. Al tener fe en  tus potencialidades,  ya está creando, pero nunca dejes a un lado la Fuente del Amor: Dios.
  4. Ayuda a otros a que vea sus opciones y posibilidades en la Vida. Sal de los esquemas de confort y no olvides que:
 “Nada te ata, excepto tus pensamientos;
  Nada te limita, excepto  tus miedos y
  Nada te controla, excepto tus creencias” (Anónimo).
  1. Lo que focalizas es lo que obtienes. Ayuda a otro a cumplir sus metas, pero nunca dejes a un lado las tuyas.
            Finalmente, me dijo otro de sus sabios consejos:
-Empieza a cambiar tu vida como un espiral de adentro hacia afuera y tendrás el  suficiente argumento y testimonio para que otros también puedan hacerlo; no te quejes; toma el timón del cambio, solo así en silencio y tu actitud, sumarás esfuerzos; entonces, serás parte de una sociedad más equilibrada, armónica y respetuosa. Ahora te invito a que cierres tus ojos y escuches, solo por unos instantes, los sonidos de tu alma porque allí está la energía, esperanza y optimismo.

             Proseguí cerrar los ojos,  cuando de repente escuche el sonido de la alarma de mi celular. Ya estaba amaneciendo, era hora de despertar y seguir andando en la vida, la cual ya no era la misma del día anterior, porque me fue revelada una misión, dada por los consejos extraordinarios en aquel  encuentro con la Sabiduría de la Vida, reflejada en un anciano a la Orilla del río. 


 


…Y no olvides que tú y yo estamos andando en el camino del Éxito…
Para otro tema de interés puede enviarnos tu petición o comentarios por medio de:
Correos electrónicos:
formadoresdexito@hotmail,com
fiorenzocampeotto@gamil.com.
facebook: Campeotto L. Fiorenzo
Blogger: fiorenzocampeottol.blogspot.com

El presente artículo no puede ser reproducido, almacenado, transmitido o utilizado de manera alguna ni por ningún medio ya sea electrónico, químico, mecánico, óptico, de grabación o electrográfico, sin el previo consentimiento por escrito del Autor.

domingo, 11 de octubre de 2015

EL ABC DE LA VIDA

Por Fiorenzo Campeotto L.        
         Quizás algunas veces te has preguntado cómo lograr una Vida plena, feliz y en armonía consigo mismo, con los demás y con el Universo; o has conocido personas con buena posición económica pero de trato cordial y sencillo o viceversa, personas de muy bajo recursos económicos pero que irradian amor, paz y armonía. ¿A qué se debe todo esto?
            Ciertamente no son alienígenas o seres del más allá, sino que ellos descubrieron y comprendieron el gran secreto de cómo vivir mejor y en armonía absoluta: el ABC de la Vida.
            ¿Qué es el ABC de la Vida? No es un producto ni una fórmula mágica. Son las tres primeras letras del Abecedario que nos impulsa  a Vivir; a la comunicación e integración con el Todo.
            Empiezo por explicarles el valor de cada letra para obtener una vida en Paz y Armonía. La letra “A”, representa la primera letra de la palabra “AGRADECER”. En oportunidades desde el momento que nos despertamos y el transcurso del día nos olvidamos Agradecer de tantas experiencias hermosas que tenemos durante la jornada, en las cosas insignificantes o pequeñas que no hacen ruido pero que encierran el valor de la sabiduría.
            Debemos aprender agradecer por todo, nuestros padres, familia, esposa o esposo, hijos, amigos, vecinos, jefes, compañeros de estudios o trabajos, maestros, etc., que a pesar de sus defectos también cuentan con grandes virtudes. No debemos olvidar que cada uno de nosotros somos criaturas de pensamientos y forma de ser diferentes los unos a los otros; cada uno  tiene una misión distinta que hacer en la Vida.
            Agradecer por nuestro trabajo que se convierte a diario en una fuente de aprendizaje de nuevas experiencias, aunque las cataloguemos negativas, pero no dejan de ser aprendizaje, gozamos el privilegio de tenerlo que otros desearían estar en ese lugar.
            Agradecer por el aire que respiramos que impulsan nuestros pulmones para mantener en movimiento nuestro corazón. Agradecer por la luz del nuevo día al despertar. Agradecer por nuestra salud, cuerpo, sentidos y de ser como soy con mis virtudes y defectos, Agradecer porque tengo vida y existo en el presente.
            En fin, el Agradecimiento nos conduce a llenarnos de energía Positiva, transforma nuestro pensamiento negativo en una actitud mental Positiva; nos motiva a seguir luchando por nuestras metas. Agradecer nos impulsa a ver con claridad las oportunidades que nos abre las puertas del Éxito. En fin, Agradecer “Honra” lo que fue, es y será.
            La segunda letra del Abecedario es la “B” que inicia la palabra BENDECIR. Cuando Bendecimos nos estamos conectando con la Fuente máxima de Energía Pura: Dios. Bendecir nos recuerda que nuestra Vida es un transitar. Bendecir nos da fortaleza de seguir luchando, la fuerza necesaria para vencer las adversidades.
            Cuando Bendecimos nos llenamos de Amor, porque Dios es Amor y todo lo que dispuso para nosotros lo ha hecho con Amor; así nos lo expresa el Profeta Daniel en su canto: Bendecir por el Sol, la lluvia, las aves, el viento, las montañas, los mares; en fin, por todo porque todo fue hecho por Dios. En todos los momentos de la vida debemos Bendecir para que siempre estemos llenos de la Gloria de Dios.
            Finalmente, la tercera letra del Abecedario es la “C” que inicia la palabra “COMPROMETERSE”. Todos desde que nacemos tenemos el Compromiso de buscar el Bien para hacer el Bien. Absolutamente todos tenemos el Compromiso de cuidar y preservar nuestro ambiente, proteger la naturaleza y seguir embelleciendo nuestro habita. Dios creo al Hombre y a la Mujer para ser co-creadores del mundo; como lo dice al inicio del libro de Génesis “nos hizo a imagen y semejanza de Él” Comprometerse a Construir es también crear, es multiplicar y disfrutar, porque estoy creando para y por el Bien de todos.
            En conclusión, para Vivir una Vida a plenitud debemos aprender a Agradecer, Bendecir y Comprometerse para el Bien. Dios no creo nada malo porque es fuente de Amor Puro, todo lo malo es producto de la soberbia, avaricia y codicia del Ser Humano. Convirtamos en multiplicadores de una Vida en Paz, Armonía y Felicidad. Quiero finalizar con el título de un films: “LA VIDA ES BELLA”.  

 …Y no olvides que tú y yo estamos andando en el camino del Éxito…

Para otro tema de interés puede enviarnos tu petición o comentarios por medio de:
Correos electrónicos:
formadoresdexito@hotmail,com
fiorenzocampeotto@gamil.com.
facebook: Campeotto L. Fiorenzo
Blogger: fiorenzocampeottol.blogspot.com




El presente artículo no puede ser reproducido, almacenado, transmitido o utilizado de manera alguna ni por ningún medio ya sea electrónico, químico, mecánico, óptico, de grabación o electrográfico, sin el previo consentimiento por escrito del Autor.